why surveillance is not OK – por qué la vigilancia no está bien.

2ndFeb. × ’14

Fuente: REDDIT. Enlace original [ original link- English]

ABAJO: Traducción al castellano. Colaboración de mvilas.

[ES- Castellano]

/U/161719 nos cuenta por qué la vigilancia no está bien. Esto debe ser compartido. Por favor leer.

Vivo en un país que generalmente se asume que vive en una dictadura. Uno de los países de la Primavera Árabe. Tuve que soportar toques de queda y he visto las consecuencias del tipo de vigilancia que ahora se sabe que está ocurriendo en los Estados Unidos. Aquí la gente que habla de toques de queda no se dan cuenta de cómo se SIENTEN. No se trata de tener que quedarse en casa, y los problemas prácticos de eso. Se trata de crear la sensación de que todo el mundo, todas las cosas, están vigilándote. Algunos puntos clave:

  1. El propósito de esta vigilancia desde el punto de vista del Gobierno es controlar a los enemigos del Estado. No a los terroristas. Gente que se agrupa con ideas que podrían desestabilizar el status quo. Podrían ser ideas religiosas. Podrían ser grupos como anon que son demasiado buenos con la tecnología para el gusto del Gobierno. Hace que sea muy fácil saber quiénes son estas personas. También hace muy fácil controlar a estas personas.

Ponele que sos un estudiante universitario y te juntás con una gente que quiere terminar con las prácticas ganaderas que lastiman a los animales. Así que planeás una manifestación para protestar contra estas prácticas. Llega el día y, wow, la protesta es enorme. No esperabas esto, estabas paveando nomás. Bueno, ahora todo el mundo en esa protesta es un sospechoso. A pesar de que técnicamente tenés el derecho a manifestarte, ahora sos considerado un sujeto peligroso.

Con esta tecnología, el Gobierno no necesita meterte preso. Pueden hacer algo mucho más siniestro. Pueden simplemente mandarte un mail con una foto sexy que le tomaste a tu chica. O un mail con una nota que dice que saben que tu padre evade impuestos. O te pueden amenazar con hacer echar del trabajo a tu papá. Lo único que te piden que hagas, dice el mail, es ayudarlos a atrapar a algunos de tu grupo. Tenés que mandarles un informe cada semana, o tu papá pierde el empleo. Así que lo hacés. Espiás a tus amigos y aunque tratan de mantener sus reuniones en secreto, estás escribiendo informes sobre ellos para proteger a tu papá.

  1. Ponele que esto sigue así durante un tiempo. El país ahora es un lugar muy raro. Muy raro. En poco tiempo surge un movimiento como el de los Indignados, pero más grande. La gente se lo toma muy en serio, y están diciendo que quieren un gobierno sin este poder. Será que la gente está tomando consciencia de que esto es muy grave. Ves en las noticias que la policía dispara con gas lacrimógeno. Tus amigos te llaman, asustados. Están disparándole a la gente. Mierda, yo no quería meterme en este lío, pensás. Pensás, a la mierda con todo. Mi padre se podrá quedar sin laburo pero yo no voy a ser responsable de que maten a nadie. Eso es ir demasiado lejos. Te negás a seguir escribiendo informes. Dejás de ir a las reuniones. Te quedás en casa, y tratás de no mirar el noticiero. Tres días después, viene la policía a tu casa y te arresta. Confiscan tus computadoras y teléfonos, y te golpean un rato. Nadie te puede ayudar, así que tus amigos te dejan solo. Saben que si dicen algo, ellos son los siguientes. Esto pasó en el país donde vivo. No es joda.
  1. Es difícil saber cuanto tiempo estuviste metido ahí. Viste cosas horribles. La mayor parte del tiempo escuchás gritos. Gente que pide por favor que la maten. Ruidos que nunca habías escuchado. Vos, vos tenés suerte. Te pegaron patadas todos los días cuando te traían la comida en mal estado, pero nadie te picaneó. Nadie te violó, al menos no que recuerdes. Algunas veces te dieron unas pastillas, y no sabés bien qué pasó después. La verdad, las pastillas eran lo mejor del día, porque al menos así no sentías nada. Tenés cicatrices por cómo te maltrataron. Aprendés que en la cárcel las torturas son lo normal. Pero cualquiera que se atreva a subir fotos o videos de torturas es clasificado como terrorista. Considerado una amenaza para la Seguridad Nacional. El corte que te hiciste en la pierna pinta cada vez peor. Pensás que está infectada. No había médicos en la cárcel, y estaba demasiado llena de presos, andá a saber qué se te habrá metido en la herida. Vas al médico pero se niega a atenderte. Sabe que si lo hace el Gobierno va a tener registrado que te atendió. Ya porque lo llamaste por teléfono lo va a interrogar la policía.

Decidís volver a casa y ver a tus padres. Por ahí te pueden ayudar. La pierna se está poniendo peor. Vas a su casa. No están. No los encontrás por ningún lado. Un vecino te llama, te dice apurado que se los llevaron hace tres semanas y están desaparecidos desde entonces. Recordás vagamente haberles contado por teléfono que ibas a ir a la manifestación. Se llevaron hasta a tu hermanito.

  1. ¿Es real todo esto? Ves el noticiero. Deportes. Chismes de los famosos. Como si no pasara nada. ¿Qué carajo pasa? Un extraño se burla de vos al verte leyendo un diario. Estallás. Lo insultás, “la puta que te parío, de qué carajo te reís pelotudo, no ves cómo tengo la pierna”.

“Perdoname”, te dice. “Es que ya nadie lee los diarios. Ya no quedan periodistas, están todos presos.”

Todos andan por la calle con miedo. No pueden hablar con nadie porque no saben quién es un informante para el Gobierno. Puta, hace no mucho VOS eras un informante para el Gobierno. Por ahí quieren que su hijo pueda ir al colegio. Por ahí no quieren perder el empleo. Por ahí están enfermos y quieren que los pueda atender un médico. Siempre es una razón simple. La gente buena siempre hace cosas malas por razones simples.

Querés protestar. Querés ver de vuelta a tu familia. Necesitás que te curen la pierna. Esto no es lo que querías. Todo empezó porque querías que traten mejor a los animales. Ahora sos básicamente un terrorista, y cualquiera te puede denunciar en cualquier momento. Definitivamente no podés usar ni teléfono ni mail. No podés conseguir trabajo. No podés confiar en nadie ni siquiera cara a cara. En las esquinas, hay gente con armas. Están tan asustados como vos. No quieren perder el empleo. No quieren que los llamen traidores.

Todo esto pasó en el país donde vivo.

¿Sabés por qué empiezan las revoluciones? Porque de a poco, de a poquito, las cosas se van pudriendo más y más. Pero esto que pasa ahora es grande. Ese es el ingrediente clave. Esto les permite saber todo lo que necesitan para hacer todo lo que puse arriba. El hecho de que lo están haciendo es prueba de que son la clase de gente que lo usaría como describí. En el país donde vivo, a nosotros también nos dijeron que era por nuestra seguridad. Igual que en la Unión Soviética. Igual que en Alemania del Este. En realidad, es siempre la misma excusa la que usan para vigilarnos a todos. Pero NI UNA SOLA VEZ resultó ser verdad.

Por ahí Obama no lo va a hacer. Capaz que el que venga después tampoco, ni el siguiente. Por ahí esta historia no es sobre vos. Puede pasar dentro de 10 años, o 20, o cuando haya una guerra, o después de otro atentado. Por ahí esto le pasa a tus hijos. No lo sabemos todavía. Pero lo que sí sabemos es que ahora mismo, nosotros, tenemos una opción. ¿Estamos de acuerdo con esto o no? ¿Queremos que exista este poder o no?

A mí lo que más me jode de todo esto es que en la escuela me hicieron hacer el juramento a la bandera. Me enseñaron que los Estados Unidos eran la tierra de la “justicia y libertad para todos”. Y con el tiempo aprendés que en este país se define esa frase con la Constitución. Es lo que nos dice qué significan la libertad y la justicia. Bueno, el Gobierno acaba de violar ese ideal. Así que si ya no están defendiendo ni la justicia ni la libertad, ¿qué es lo que están defendiendo? ¿La seguridad?

Pensá esto: en la historia que te acabo de contar, ¿te pareció que alguien se sentía seguro?

No me inventé nada. Todo esto le pasó de verdad a gente que conozco. Pensábamos que en Norteamérica esto no iba a pasar. ¿Pero sabés qué? Está empezando a pasar acá también.

Y me jode mucho cuando la gente después te dice “yo no tengo nada que ocultar, que me lean todo”. Los que dicen esto no tienen idea de la que se les viene encima. Son ingenuos, y tenemos que escuchar a la gente de otros países que nos están diciendo bien clarito que este es un síntoma horrible, horrible, y que es hora de que nos pongamos de pie y digamos que no.

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